Un proyecto psicoeducativo orientado a fortalecer las habilidades socioemocionales de estudiantes de primer semestre y reducir el riesgo de deserción académica.
Los estudiantes de primer semestre enfrentan cambios drásticos: nuevas formas de estudio, ruptura de vínculos previos, mayor autonomía y exigencias cognitivas que ponen a prueba sus recursos emocionales y sociales.
Cuando estas transiciones no son acompañadas, el estrés académico, el miedo a participar y las dificultades en el trabajo grupal se convierten en factores de riesgo reales para el abandono.
Tasa de deserción acumulada por cohorte en universidades colombianas
Fuente: Ministerio de Educación Nacional, 2023
De los estudiantes universitarios en el mundo abandonan sus estudios durante los primeros semestres (UNESCO, 2021)
Es la tasa promedio de abandono en países de la OCDE, evidenciando una brecha frente a las cifras locales
Deserción anual en Colombia, aunque la cifra acumulada por cohorte sigue siendo crítica
En el Caribe colombiano por falta de redes de apoyo social, familiar y emocional (González & Moreno, 2020)
¿De qué manera la implementación de un proyecto en habilidades socioemocionales favorece la adaptación al contexto universitario en estudiantes de primer semestre del programa de Psicología de la Universidad del Sinú, sede Cartagena?
Desarrollar un proyecto psicoeducativo orientado al fortalecimiento de las habilidades socioemocionales para favorecer la adaptación al contexto universitario y contribuir a la disminución de la deserción en estudiantes de primer semestre del programa de Psicología de la Universidad del Sinú, sede Cartagena.
Objetivos Específicos
Identificar las principales dificultades relacionadas con las habilidades socioemocionales y la adaptación a la vida universitaria en estudiantes de primer semestre.
Implementar talleres de psicoeducación enfocados en el desarrollo de las dimensiones cognitiva (autoconocimiento), sociales (trabajo en equipo) y afectiva (autorregulación - estrés) como herramientas facilitadoras en el proceso de adaptación a la vida universitaria.
Reforzar las habilidades socioemocionales asociadas a la activación de redes de apoyo, como estrategias que favorezcan la permanencia estudiantil y reduzcan el riesgo de deserción académica.
Es el fracaso del estudiante para completar su curso de acción o alcanzar las metas personales que motivaron su ingreso a una institución específica.
Son capacidades clave en el contexto universitario que permiten al estudiante:
El ingreso universitario exige un proceso de adaptación gradual ante cambios académicos, sociales y personales que pueden dificultar la permanencia, especialmente en los primeros semestres.
Fortalecer la percepción que el estudiante tiene de sí mismo y la comprensión de sus capacidades y limitaciones.
Gestión de las emociones y el estrés académico como factor protector del bienestar psicológico y la permanencia.
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Aplicación del pretest vía Google Forms y dinámica "Termina la frase". Exploración de percepciones y experiencias del inicio universitario.
24 estudiantes · 100%Análisis de situaciones cotidianas universitarias. Identificación de estilos de comunicación: pasivo, agresivo y asertivo.
24 estudiantes · 100%Dinámica "Me ayuda a adaptarme / Me dificulta adaptarme". Reflexión grupal sobre los factores que condicionan la permanencia.
24 estudiantes · 100%Comparación de autoimagen con la percepción de los pares. Fortalecimiento del autoconcepto y la gestión emocional.
16 estudiantes · 66,7%Asignación de roles estratégicos y reto de construcción colaborativa. Reflexión sobre liderazgo y coordinación bajo presión.
24 estudiantes · 100%Identificación de respuestas emocionales (rojo), señales de alerta (amarillo) y estrategias de autorregulación (verde).
24 estudiantes · 100%Tejido simbólico de redes de apoyo con lana. Identificación de vínculos familiares, académicos e institucionales como factores protectores.
17 estudiantes · 70,8%Los estudiantes identificaron sus estilos de comunicación y practicaron respuestas más asertivas ante situaciones universitarias reales.
A través del semáforo del estrés, cada estudiante identificó sus señales de alerta y construyó estrategias personales de afrontamiento.
Los estudiantes reconocieron y nombraron sus vínculos de apoyo académico, familiar y emocional como recursos frente a la deserción.
Se evidenció un aumento en la confianza, el sentido de pertenencia y la disposición colaborativa del grupo a lo largo del semestre.
Las habilidades socioemocionales son factores protectores determinantes frente a la deserción. Su fortalecimiento temprano mejora la integración social y académica del estudiante en la universidad.
El acompañamiento psicoeducativo no es un complemento: es una necesidad estructural. Los contextos universitarios que no abordan la dimensión emocional del estudiante generan condiciones de abandono.
La intervención temprana en primeros semestres tiene mayor impacto. Las semanas iniciales son el momento crítico donde se forma o se fractura el sentido de pertenencia institucional.
El modelo de integración de Tinto (1993) se confirma en la práctica: la permanencia depende directamente del nivel de vinculación académica y social que el estudiante logra construir.
Se recomienda a la Universidad del Sinú dar continuidad a estos programas mediante talleres periódicos de comunicación asertiva, autorregulación emocional, manejo del estrés y redes de apoyo, integrándolos formalmente al currículo del primer semestre con procesos de seguimiento y evaluación continua.